viernes, 5 de octubre de 2012

Más crímenes de "honor" islámicos

Un pakistaní residente en Suiza mata a golpes de hacha a su hija de 19 años por fumar y tener un novio europeo

 16 de Abril de 2012


La Policía suiza registra la casa del asesino pakistaní.
La Policía suiza registra la casa del asesino pakistaní.

Un ciudadano pakistaní de 53 años es juzgado en Zurich por haber matado de 19 golpes de hacha a su hija de 16 años. La chica fumaba y tenía un novio europeo. Para el padre, ella estaba ensuciando el honor de la familia y tenía que morir.

El asesino también está acusado de tentativa de asesinato, ya que tres semanas ya intentó matar a su hija metiéndola en una bañera llena de agua, arrojando luego en ella un secador del pelo. Sólo la fortuna evitó la muerte segura de la joven, ya que el asesino no logró conectar correctamente el aparato a la corriente eléctrica. Tras el intento fallido de su padre de asesinarla, la chica buscó refugio en casa de una amiga.

Pocos días después, la joven volvió a su casa para recoger algunas pertenencias. En ese momento, el padre se acercó a ella por detrás y le propinó 19 golpes de hacha en la cabeza. Tras cometer el crimen, el padre abandonó el hacha sobre el cuerpo de su hija, se lavó las manos, llamó a la Policía y esperó a los agentes en una parada de autobús. 

Fuente: Alerta Digital

Otro ejemplo de la "integración" y "tolerancia" marroquí

Un marroquí asesta 20 cuchilladas a su hija en Portugalete al descubrir que salía con un joven que no es musulmán

 

Dos agentes de la Ertzaintza hacen guardia ante la casa donde ocurrieron los hechos.


Dos agentes de la Ertzaintza hacen guardia ante la casa        donde ocurrieron los hechos.

Un hombre de 43 años fue detenido ayer de madrugada acusado de asestar una veintena de navajazos a su hija en el domicilio familiar de la localidad vizcaína de Portugalete. La chica se encuentra en estado grave. Las primeras investigaciones apuntan a que el padre, marroquí y musulmán muy estricto, montó en cólera tras descubrir una foto de la joven Mumai, de 20 años, en compañía de un chico ajeno a su religión con el que podría estar manteniendo una relación. En el ataque también resultaron heridos dos de sus hermanos al tratar de defenderla: una joven de 18 años, que sufrió dos cortes en una mano, y un chico de 24, al que el progenitor golpeó en la cara y que presentaba numerosas contusiones tras caerse por las escaleras.

El padre y sus cuatro hijos vivían desde hacía seis años en un piso de la calle Ruperto Medina, de Portugalete. La familia no había causado problema alguno en el vecindario ni se oían discusiones en el hogar. Pasaban desapercibidos. Los vecinos describen al detenido como «muy religioso». Sus hijas salían siempre a la calle con el ‘chador’, el pañuelo que les cubre la cabeza. Al parecer, las mujeres de la casa tenían absolutamente prohibido estar con hombres que no fueran de la familia. Hasta hace unos días vivía con ellos otra hermana, pero recientemente había regresado a Marruecos para casarse.

La brutal agresión se desencadenó alrededor de las once y media de la noche del lunes en el sótano del número 9 de Ruperto Medina. Según apuntan fuentes cercanas a la investigación, el padre descubrió una foto que demostraba la relación de su hija con un joven que no es musulmán. El arrestado, que según algunos testimonios estaba ebrio, montó en cólera y atacó con un cuchillo a su hija. La joven recibió 20 puñaladas.

La hermana pequeña, de 18 años, trató de interponerse entre su padre y la víctima y sufrió dos cuchilladas. El chico intentó también frenar al agresor, que le propinó un puñetazo en la cara. En el forcejeo, el joven resbaló con la sangre esparcida por el suelo y cayó por las escaleras. Sufrió numerosos traumatismos.

La víctima, malherida, logró huir al descansillo. Una vecina abrió la puerta alertada por los gritos y se encontró a la joven, ensangrentada y con numerosas heridas. «La chica se refugió en uno de los pisos», relataba ayer una testigo. La vecina que recogió a la muchacha llamó a la Ertzaintza. «Oí chillidos, golpes en la persiana y una bronca tremenda, por lo que avisé a la Policía Municipal», explicaba otra residente, Mari Carmen Dos Santos. Escuchó el momento en el que padre e hijo se enzarzaron en una pelea. «Se estaban agarrando y gritando en su idioma», relató. A los pocos minutos llegaban al domicilio dos ambulancias de la Cruz Roja. Según detalló una mujer que vive en el piso de enfrente, «hubo un jaleo tremendo y varios sanitarios salieron gritando que una mujer se estaba desangrando dentro».
Unas chicas «muy majas»

La Ertzaintza detuvo al presunto agresor en el mismo edificio. «Gritaba que no quería irse». El hombre, que tenía su ropa ensangrentada, llevaba en el bolsillo del pantalón una navaja, supuestamente el arma utilizada en el brutal ataque. Los policías encontraron heridos a los otros dos hijos del acusado.

La joven apuñalada fue evacuada en estado grave al hospital de Cruces, donde tuvo que ser intervenida quirúrgicamente. Ayer se mantenía estable dentro de la gravedad en el área de reanimación, según el parte facilitado por el centro médico. Además de las heridas por arma blanca, el informe revela la presencia de un neumotórax.

Los vecinos asistían a las pesquisas policiales en medio de una gran conmoción. No podían creerse lo sucedido. Sobre todo con una familia que «no había dado nunca ningún problema». Es más, la mayoría aseguraba desconocer al detenido, a pesar de que llevaba unos seis años viviendo en el piso. «Siempre pasaba por la acera con la cabeza baja y, aunque saludaba, no solía pararse a hablar con nadie», subrayaba la regente de un bar cercano. Extrañaba en el barrio que estuviera, al parecer, ebrio. «Es muy religioso. Los musulmanes no pueden probar el alcohol y resulta muy sorprendente que mostrase signos de embriaguez. Nunca se le había visto así».

Otro residente, Fernando Rodríguez, conoce a las dos hermanas. «Son muy majas y a veces se paraban a hablar conmigo». Este vecino se permitía hacer alguna broma a las chicas y les preguntaba si tenían novio. «Sí, en Melilla, me respondían riendo». Según explicó, las jóvenes salían a las cinco de la mañana a trabajar y no regresaban hasta cerca de las nueve de la noche. «Iban hasta Plentzia, porque me decían que hacían el transbordo del metro en San Ignacio». Del padre no conoce «oficio ni beneficio, ni tampoco quiero saber nada porque si ayer llego a tener una pistola, le mato». «Mucho no debía hacer porque, a pesar de que ellas apenas descansaban, se quejaban siempre de que no conseguían reunir dinero para visitar a su familia en Marruecos», recrimina el airado vecino.

A última hora de la tarde de ayer, agentes de la Policía Científica continuaban en la casa recogiendo pruebas. El detenido está acusado de un delito de homicidio en grado de tentativa y de dos delitos de lesiones. 

 

 

La locura islámica no tiene límites

Canadá: Una madre afgana apuñala repetidamente a su hija de 19 años por pasar toda la noche fuera de su casa



Johra Kaleki, una madre afgana afincada en Montreal, Canadá, ha confesado que apuñaló a su hija de 19 años repetidamente por pasarse dos noches seguidas fuera de su casa. La mujer afirmó que no se arrepentía de lo que hizo.

Johra Kaleki, de 40 años que vive en la ciudad de Dorval, en Canadá, confesó a la policía que apuñaló a su hija en la cara, cuello, hombros y brazo porque “era una chica rebelde que había pasado dos noches seguidas en la calle” y estaba “manchado la imagen de su familia”. La joven, Bahar Ebrahimi de 19 años, sobrevivió al ataque pese a las gravísimas heridas sufridas.

Durante meses, Bahar Ebrahimi había estado rebelándose contra sus padres, cuestionando los fundamentos de su cultura afgana y de su religión musulmana, alegando que la asfixiaban. Según la declaración de la madre, su hija le dijo la noche anterior al ataque: “Quiero disfrutar de mi vida. Quiero sentir lo que los demás sienten”.

Johra Kaleki lamentó que todos sus esfuerzos por disuadir a su hija hubiesen fracasado. “Sentí que nunca me haría caso”, dijo en el interrogatorio. Admitió que el intemto de asesinato fue premeditado y no un acto instintivo. ”Decidí que quería matarla! Es mi hija y tenía derecho a hacerlo”.

Su marido, alertado por los gritos de Bahar, se precipitó escaleras abajo y arrebató el cuchillo a su mujer. “Le dije a mi marido que me dejara terminar” dijo la mujer. Después de quitarle el cuchillo, la mujer intentó ahogar a su hija con sus manos, lo que permitió a la joven escapar escaleras arriba, parapetarse en su habitación y llamar al 911. Entre tanto, Kaleli intentaba tirar la puerta abajo a base de golpes.

Durante el juicio, la hija sostiene que su madre le gritó: “Es por tu bien, Déjame terminar”. 

miércoles, 3 de octubre de 2012

Otro caso más de salvajismo islámico



Un islamista viola a una niña paquistaní de dos años porque su padre no quiso convertirse al islam




Un nuevo caso de salvajismo contra una niña cristiana en Pakistán. Como en anteriores ocasiones, el incalificable suceso está siendo silenciado por la prensa internacional. Tampoco se espera que las organizaciones feministas ni los partidos de la izquierda europea se pronuncien. Mucho menos Caritas, que, con cargo al bolsillo de los españoles, continúa asistiendo a los miembros de una religión en cuyo nombre se asesina, tortura y viola diariamente a cristianos de los cinco continentes. 

El protagonista de nuestra historia es una niña cristiana paquistanì de solo dos años de edad, que ha sido brutalmente violada por un salvaje islámico porque su padre se negó a convertirse al islam. Las autoridades paquistaníes no han detenido al autor de la violación pese a las denuncias de la familia de la pequeña y de algunas organizaciones cristianas del país asiático.

Fruto de la salvaje acción, la niña estuvo a punto de perecer. Luego de cinco intervenciones quirúrgicas, la pequeña tiene dificultades para miccionar con normalidad. Los médicos ya han diagnosticado que ella no nunca podrá tener hijos.

Pese a todo lo anterior, la familia de la niña violada tiene que vivir en la clandestinidad ante las amenazas de muerte recibidas por informar del ataque a la Policía. Y pese a este panorama terrorífico en el que viven millones de cristianos en países de obediencia islámica, los apologistas del nuevo orden, con la anuencia de políticos y periodistas occidentales, han oficializado la “islamofobia” como una de las lacras de nuestro tiempo.





Fuente: Alerta Digital

martes, 2 de octubre de 2012

La izquierda y el islam

Historia de una terca fascinación



Manuel Montes Rodríguez.- No son de ahora los extraños comportamientos de la mayoría de la izquierda europea cuando se trata de hacer frente a las amenazas que la doctrina musulmana proyecta sobre nuestra cultura. Generalmente es condescendiente y encuentra todo tipo de disculpas para el proselitismo, fuertemente contrario a los valores europeos, que se desarrolla en las mezquitas.
Su refinamiento ideológico se acentúa cuando desempolvan las acusaciones de racismo y xenofobia si alguien osa alertar de los peligros del integrismo en templos y oratorios, pero utilizan toda su artillería verbal y demagógica cuando algún sacerdote católico se atreve a expresar alguna orientación moral dirigida a sus fieles. Si un obispo opina sin imponer o recomienda sobre cuestiones morales, parecen reventar, por la reacción de los izquierdistas, las costuras de la sociedad; si un imán aconseja castigar a las mujeres, les dicta la forma de vestir y pretende coartar la libertad de expresión de todos e instaurar el delito de blasfemia, debe ser admitido como muestra de una particularidad cultural y religiosa.

Esta disposición de la izquierda hacia los nuevos usos que traen los fieles musulmanes a lomos de la inmigración, y que nos afectan directamente, son de una imposible comprensión por su irracionalidad. Veamos algunas de esas paradigmáticas incongruencias en un decálogo de la ignominia:

1.-El marxismo califica la religión como el opio del pueblo, dado que predica la sumisión y la aceptación de la propia condición como algo inevitable, aconseja resignación y la espera de la recompensa en el más allá, lo que favorece a los ricos y poderosos, pero parece que la interpretación actual afecta sólo al cristianismo, pues se olvida del islam.

2.- Los partidos de izquierda tienen a gala, según ellos, ser los máximos defensores de la mujer y de los homosexuales, pero su jurisdicción se detiene a la puerta de las mezquitas, aunque en las iglesias penetra hasta el sagrario. Más dramático aún es que se ignoren las sistemáticas condenas a muerte que se dictan contra ellos en varios países cuya legislación se inspira en El Corán.

3.- Los ideólogos e intelectuales progresistas, como ellos mismos se califican, no se cansan de exponer la perniciosa influencia de la Iglesia Católica porque condicionó fatalmente la evolución de los pueblos, pero apartan la vista de la penosa situación de los países musulmanes, y pretenden que aceptemos en nuestra nación a los que vienen a propagar teorías y usos opresores.

4.- Hacen una separación total entre creencia, ideología política y sistema económico y social, cuando todo ello siempre va unido como sucede en todas las religiones, y hacen abstracción, mejor se ponen una venda en los ojos, sobre el modelo capitalista-plutocrático a ultranza, la pétrea división por clases y la estructura social retrógrada que imperan en todos los regímenes teocráticos musulmanes.

5.- Esta permisividad va íntimamente unida a la alegría irresponsable con la que la izquierda acoge la inmigración ilegal masiva, haciéndose cómplice del capitalismo en su maniobra de inyectar en Europa millones de trabajadores esclavizados, verdaderos esquiroles, para hundir los salarios y destruir los beneficios sociales. En España es esto tan evidente como que el descontrol inmigratorio comenzó con los gobiernos del PP al tiempo que la burbuja inmobiliaria, y que los empresarios se benefician de ello con la connivencia de los sindicatos, a los que jamás se ha visto oponerse a esta celada urdida por los más poderosos, que no reconocen pertenecientes a ningún pueblo y cuya única patria es el dinero.

6.- Se da la espalda a aquellos que, desde posiciones ideológicas izquierdistas, atacan la islamización. El caso de Oriana Fallaci, la periodista y escritora italiana fue, hace años ya, escandaloso por el vacío que se hizo a su alrededor cuando publicó los libros “La rabia y el orgullo”, en el que describió al islam como “opresivo” y a los inmigrantes musulmanes en Europa como “fanáticos”, y “La fuerza de la razón”, donde aseguró que el islam “sembraba odio en lugar de amor y esclavitud en lugar de libertad”; también lanza la idea de que Europa se está convirtiendo en “Eurabia” y que la izquierda europea es “antioccidental”. Por estas opiniones y por contar la verdad fue poco menos que enviada al averno del desprecio y del olvido por sus propios correligionarios.

En España tenemos un caso más reciente, como es el de Pilar Rahola, nacionalista catalana y diputada, que fue, de Esquerra Republicana de Catalunya, que publicó en 2011 “La república islámica de España”, donde ataca con dureza la política condescendiente con el islam y con su inmigración, llegando a decir que “La alianza de civilizaciones de José Luis Rodríguez Zapatero es naif y no lleva a ninguna parte. Nos estamos equivocando mucho”. A pesar de que Rahola aparecía con frecuencia en los medios de comunicación, la publicación de su obra tuvo muy poco eco en las televisiones y en los periódicos.

7.- Se considera como normal que las mezquitas sean financiadas por los regímenes religiosos de Arabia Saudí, Qatar y Marruecos, con el objetivo realizar proselitismo y de fomentar la llegada de más y más musulmanes que desplacen demográficamente a los europeos. Nadie se ha plateado exigir la apertura de una iglesia en el país correspondiente por cada mezquita que aquí se construya y, de lo contrario, rechazar todo nuevo templo musulmán. Esa es la decisión que tomó el Gobierno noruego hace dos años, cuando prohibió la financiación saudí de una mezquita alegando que en dicho país no se permite la construcción de iglesias ni existe la libertad religiosa.

8.- Se olvida deliberadamente el comportamiento de los regímenes comunistas que siempre lucharon denodadamente contra el yijadismo y la islamización. El caso más destacado es el de la Unión Soviética, que invadió Afganistán en 1979 en apoyo del gobierno comunista y para impedir el triunfo de los integristas. La Unión Soviética también controló con mano de hierro a los islamistas en sus propias repúblicas. Todo ello demuestra que cualquier régimen del socialismo real fue siempre abiertamente contrario al islam radical, como no puede ser de otra forma por su propia ideología, pero la izquierda marxista actual reniega de esos principios en una posición buenista no entendible.

Serbia también sufrió la ira de los progresistas occidentales, a pesar de que su gobierno era socialista, cuando intentó impedir la secesión de Kosovo, e incluso fue atacada por la OTAN para forzar la independencia de su provincia islámica, ayudando a llegar al poder al líder terrorista de la UCK, Hasim Taci.9.- Se silencia sistemáticamente, en los medios de comunicación que se escandalizan por el más mínimo incidente en el que se vea perjudicado un musulmán, los asesinatos y discriminación que sufren los cristianos. Es sorprendente la nula atención que se hace a los crímenes que se cometen en Egipto contra los cristianos coptos, algo que viene de lejos, pero que se ha acentuado desde la llegada al poder de Mojamed Mursi, islamista perteneciente a los Hermanos Musulmanes.

También se pasan por alto los desplazamientos, secuestros y asesinatos de cristianos en Siria, que se están perpetrando en el curso de la guerra civil que allí se libra, y que cometen los rebeldes que intentan derrocar a Bachar el Asad. Es bien sabido que lo que con alegría se ha denominado en occidente “Primavera Árabe”, en la que están emboscados islamistas que pretenden instalar regímenes teocráticos, está apoyada por gobiernos de distintos países europeos y por el de Estados Unidos, y los terroristas son tratados como héroes en los periódicos.

10.- Contra toda lógica, los dirigentes políticos de izquierdas, en lugar de quitar la careta y denunciar los graves crímenes de los gobiernos islamistas, tienden a la condescendencia y al apaciguamiento, como se ha podido comprobar con la llegada de Barack Hussein Obama a la presidencia de Estados Unidos, o como con la demencial iniciativa de la “Alianza de civilizaciones” del expresidente socialista español José Luis Rodríguez Zapatero.

A tenor con lo antedicho pudimos oír la última patochada, el pasado 20 de septiembre, al presidente francés, François Hollande, cuando inauguró el Departamento de Artes del Islam del Museo del Louvre, que dijo que la nueva colección que se exhibe recuerda “la aportación esencial de las civilizaciones del islam a la cultura francesa”.

Su visita debió ser rápida, porque no se percató de que ni una de las piezas que se pueden contemplar fue elaborada en Francia. La colección será una magnífica muestra del arte islámico, pero no de la cultura francesa, salvo que este despistado socialista sólo haya apreciado las artísticas filigranas del papel moneda y de los cheques bancarios que, con profusa e interesada generosidad, fluyeron desde las cuentas corrientes de Mohamed VI de Marruecos, del emir Sabah al Ahmed al Sabah de Kuwait, del sultán Qabus bin Said de Omán y del príncipe saudí Alwaleed bin Talal, que han pagado religiosamente esta ampliación del museo parisino.

Esta tendencia izquierdista se ha extendido por todo el mundo occidental, por tanto es internacionalista y globalizadora, y el iluso que ose refutarla será fulminado por el “establishment” social-marxista, bien asentado en sus elegantes despachos y sus casas de urbanizaciones exclusivas, dado que asociar a los dirigentes de la socialdemocracia, del socialismo y del comunismo con el ciudadano medio trabajador es una ingenuidad ¿Por qué la actual izquierda reniega de sus propias esencias ideológicas? Una de las razones es el deseo de conseguir un mayor número de votantes izquierdistas, es decir, el deseo de alcanzar el poder por todos los medios, para lo que es muy útil la llegada de millones de inmigrantes que, con nacionalizaciones masivas y sistemáticas, se convierten en votantes fieles pues viven de las subvenciones y de los subsidios que, previamente, les han concedido los gobiernos socialistas.

El sistema ya se utilizaba con votantes españoles, pero la caída de la natalidad y el cambio de forma de pensar de los más jóvenes hacía inviable continuar con el engaño. Los marxistas saben que concediendo todos los derechos a los inmigrantes, particularmente a los musulmanes, se aseguran su voto; el ejemplo es el triunfo socialista en Francia, donde los mítines estaban repletos de magrebíes y sus asociaciones apoyaron abiertamente al candidato socialista. Mientras, la derecha liberal traga el anzuelo por avaricia y ve a los inmigrantes como mano de obra barata y como consumidores, vendiendo a sus enemigos la soga con la que les ahorcarán. Todos se creen los más inteligentes, pero quien está realmente consiguiendo sus objetivos es el islam, alguno de cuyos barbudos seguidores apretará el nudo de la maroma que ceñirán en torno de nuestros cuellos, sin importarles lo más mínimo nuestra ideología, pues nos ven a todos como enemigos infieles a los que hay que masacrar para conseguir el triunfo mundial de la fe musulmana.

La fuerza y la decisión con las que el “agit-prop” izquierdista se ha aplicado a la propagación de sus tesis, ha adormecido a las derechas liberales y a los medios de comunicación independientes, y sus principios se están convirtiendo en inamovibles. Todos ellos siguen en su discurso de aceptación de todo lo ajeno, aunque sus ideas sean abiertamente contrarias a nuestra cultura, y nos conducen al suicidio como pueblo y como cultura. Contra esta gran campaña de sumisión al islam debemos utilizar todo lo que esté de nuestra mano, debemos luchar para revertir la situación, porque nos va en ello nuestra identidad y nuestra libertad. 


 

lunes, 1 de octubre de 2012

El Islam en Europa -- Capítulo 2


El Islam en Europa - Capítulo 2

Subido a Youtube el 25 de septiembre de 2012





Segundo capítulo del prestigioso periodista israelí del Canal 10, Tzvi Yejezkeli, de una serie de 4 capítulos sobre las comunidades árabes musulmanes en Europa. Yejezkeli proviene de una familia de judíos irakíes, es especialista en el mundo árabe y, en la actualidad, es analista para varios medios de comunicación. 

Hatzad Hasheni (La Cara de la Verdad) es un proyecto de diplomacia pública fundado por Macabi CLAM en 2010. En la actualidad, el programa trabaja en 18 países, en 26 comunidades, frente a miles de personas de habla española y portuguesa. Hatzad Hasheni les ofrece este importante material periodístico.
 
 
 

Este es el comportamiento cívico de los de la "religión de paz"

Un grupo de magrebíes dan una brutal paliza a un padre y a su hijo en Mataró (Cataluña) por negarles un cigarrillo

 

La brutal agresión que sufrió hace un mes un padre y a un hijo, vecinos del barrio de Rocafonda (Mataró), a manos de un grupo de jóvenes inmigrantes a los que habían negado un cigarrillo, ha encendido los ánimos del vecindario, hasta el punto que el próximo domingo al mediodía han convocado una concentración silenciosa de protesta en el parque de Rocafonda. Exigen a las autoridades que “traigan la paz al barrio”.

“Rabia e indignación”. Con dos palabras definen los vecinos que han organizado la concentración silenciosa para hoy domingo, el sentimiento que, según afirman, tiene la mayoría de los vecinos ante lo que consideran un “constante goteo de agresiones, robos, insultos y situaciones de inseguridad” desde hace años. Una situación que, recuerdan, no ha logrado solucionar ningún gobierno municipal.

En el manifiesto, los vecinos mantienen que “no nos concentramos contra nadie, respetamos a todos los vecinos, sea cual sea su procedencia”. No obstante, reiteran sus alertas para llamar la atención a las autoridades y los mandos policiales. “Especialmente los más débiles, mayores, niños y niñas y jóvenes del barrio” que viven con la percepción de inseguridad perenne. “No queremos vivir con miedo” reclaman.

Críticas a políticos

Consideran que la fragilidad del tejido social del barrio de Rocafonda precisa una actuación más concienzuda de las administraciones. En este sentido critican que “partidos que han desoído nuestras peticiones cuando gobernaban, ahora se quieran subir al carro de la reivindicación porqué están en la oposición” en referencia al PSC. Critican que hasta ahora, los mandatarios “han mirado hacia otro lado insistiendo en que la convivencia en el barrio es perfecta” basándose únicamente en lo que para los residentes es “una fría estadística política”.

Concluyen con la advertencia sobre el momento desesperado en el que viven numerosas personas y familias de Rocafonda. Una situación que se suma a las agresiones que deben sufrir en el barrio, con constantes actos incívicos “que vulneran nuestros derechos a vivir en paz” y a disfrutar de los espacios públicos “que son de todos”. En resumen, exigen que “se actúe contra aquellos que nos hacen la vida imposible”.